Un día antes acabo de exorcizar mis fantasmas. Que él no sabía. Que lo perdone. Que ahora esto pero antes aquello. Que no. Que sí. Que te digo esto pero en realidad perdoname. Que aquello pero esto. Que 8 pero en realidad 9. Que 9 que no son "tan"9 porque resulta que. Que yo comía de acá pero de allá también. Que si lloré. Que cuando.
Lloré mares. Lloré mucho. Me cansé de esperarte. De mirarte. De aguantarte. De besarte. De bancarte.
Porque las heridas dejan de sangrar y quedan las cicatrices. Y el corazón no admite cirugías estéticas.
Porque me cansé. Basta para mí. Ya está. A otra cosa mariposa. Ya veremos. Sola o acompañada. Pero sin vos es mejor. Porque llorar 3 años para que después nada no es negocio, que queres que te diga.
Limitemos nuestra relación a lo estrictamente "laboral". No quiero ser tu amiga. Jamás nunca. No quiero que me cuentes nada de ella. Si tus recitales, tus proyectos, tus cosas. Pero no de ella, no de ese "ustedes" que es un vos+ella que todavía duele acá adentro.
Porque no amarte no significa que de un plumazo todo vuela. Todo se olvida. Porque cuando uno dice "ya fue" ruega porque así sea, porque por favor nunca más, plis, plis, basta.
Pero no me apures para que te despida, por favor fueron 3 años, una vida que te amé mientras mi corazón (que siempre fue pelotudo) se hacía pedacitos. Pará un cacho, plis no me apures. Pero te juro que va a pasar. Pero dejame que yo lo arreglo.
Mientras tanto relacion laboral. Planifiquemos, vos acá y yo acá. Juntos pero no revueltos.
Porque los revoltijos siempre me cayeron mal. Y este ni te imaginas.
martes, 10 de junio de 2008
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario