Yo si quiero te limpio toda la casa, te la encero, te lavo 4 lavarropas en el día, te lavo los platos y te limpio la cocina.
Pero ni se te ocurra pedirme que con este calor te arme el arbolito. Ni lo sueñes.
Odio la navidad, la brillantina, los globos de plástico, los cosos esos brillantes, las cintas, el color verde combinado con el rojo, el dorado, el plateado, la lluvia de navidad que simula nieve, los árboles de plástico, los papanoeles que son espantosos y te dan calor mirarlos.
Por favor, que sea 6 de enero y haya que desarmar el árbol, y cuando todos digan "uy, hay que desarmar el árbol" yo les diga "pudranse babosos, yo no lo armé".
Lo único bueno de la navidad es el frizzé con melón que tomé el año pasado. Que se repita, que se repita así todo tiene un poco de sentido.
martes, 9 de diciembre de 2008
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