(19:30 hs)
-Hola, necesito un vestido para un casamiento.
-Ahí tenés elegí y probate tranquila.
-Tranquila las pelotas, el casorio es mañana. Y en San Juan, entendés? SAN JUAN.
5 vestidos probados:
*amarillo divino: no me entra la teta derecha
*amarillo pasable: excesivamente transparente
*dorado lindo: no me cierra el cierre
*negro: muy triste ir a un casamiento de ese color
*turquesa: MUY, pero MUY de puta desesperada. No me quedaba mal, pero le faltaba el cartel nada más.
(20:00 hs)
Otro local. MI NEGOCIO FAVORITO.
3 vestidos probados:
*Fucsia: recontra pelotudo. Me faltaba el gorro y la varita mágica y era el hada más boluda del cuento infantil más pedorro jamás escrito.
*Turquesa: lo mismo, pero un hada pelotuda en turquesa.
*Rosado con gran escote: no me cierra el cierre. Y si me cerraría es demasiado transparente. Y es *rosado* entendés?
Y de repente, entre los vestidos negros estaba él. Divino. Corto pero no tanto. Original pero no desagradable. Sexy pero no de puta. Negro, pero no tan negro. Con flores pero no guarras. Con brillo pero exquisitamente delicado. Hermoso. Con lazo negro. Con glamour. Fue amor a primera vista. Lo amo. Negro con flores rojas y celestes y blancas. De tul. Como una novia. Precioso.
Y las sandalias altas de charol son la pareja perfecta.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario