jueves, 7 de febrero de 2008

Pero como no!

Cómo no ser felíz si vos me obligás así! "vaya, sea felíz"
Irse a dormir con una sonrisa tatuada
Alrededor hay basura, barro, problemas, cosas rotas, toda yo rota. Y nada importa.

Y de repente "vaya, sea felíz".
Cómo no hacerte caso!
Esas caricias que te da la vida para que de repente te encuentres sonriendo, volviendote a armar de a pedacito, agarrando el UHU, la cinta de papel, la cinta ancha, voligoma y juntar los pedacitos del alma y volver a armar. Armar de nuevo. Armar de a poco. Sin prisa. Sin pausa. Buscar el pedacito correcto y ponerle UHU de los dos lados. Soplar. Para que no duela. Pegar. Volver a armar. Armar de nuevo. Armar de a poco. Casi de la nada. De las cenizas. De a poquito. Ya va Angie. Ya va a pasar. Ya. Ya. "Vaya, sea feliz!" Y cuando la vida te pase por arriba no te retuerzas porque es al pedo. Ya va. Ya va. "Vaya, sea felíz". Te prometo que lo voy a intentar. Porque lo necesito y porque me lo decís vos. Por eso principalmente. Gracias, si algún día llegás acá, un miércoles 6 de febrero a la 1 y 40 de la madrugada yo estaba diciendote gracias.

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