miércoles, 26 de diciembre de 2007

Din Don Dan, y todas esas boludeces

23 de diciembre:
Todos felices recibimos a los recién llegados, besos, abrazos, los elogios de siempre, las sonrisas de siempre, los sandwichitos de siempre. Vino rosado.

24 de diciembre:
Asado en San Carlos. Batalla naval. Ganar casi sin saber jugar.
Los mismos chistes de siempre, saludos, besos, celulares colapsados, a las 7 de la tarde mandar msj adelantados antes de que colapse el sistema (al pedo, nunca llegaron).
Las mismas anécdotas, mirar los fuegos artificiales, las mismas discusiones del año pasado (quién tiene en su muñeca la hora exacta para decir "felíz *eso*").
Brindar oficialmente con ananá fizz sin alcohol, hasta que el ángel de tu tío (que no se llama así pero debería) te llama y te dice *copate con esto* Qué es eso? *frizzé con hielo adentro de un melón* Boludo, sos un grosso, creeme que si no serías mi tío posta que me caso con vos!
Salir a la calle, melón entre las piernas, tres pajitas (sorbetes) en la boca y ese líquido mágico acá. No acá en la boca, sino *acá* en el alma. Todo el frizzé para mí solita.
Abrir regalos ajenos, de primos que todavía no saben abrir sus propios regalos.

25 de diciembre:
Levantarse sin saber que carajo de día es. *Felíz navidad*. Gracias, pero ya me lo dijiste ayer.
Almorzar con los mismos primos que recibiste felíz hace unos post atrás.
Intentar desesperadamente huir de ellos. Mandar msj a potenciales salvadores que no dan pelota.
Acostarse a dormir. Alegar dolor de cabeza para no ir a ningún lado con los primos que ya no aguantás.
Entonces sí! llegó MI NAVIDAD.
Tereré que cura la resaca, con abundante hielo. Masitas con dulce de leche San Ignacio. Por suerte este feriado cae en la semana y los simpsons no se toman feriado. Capítulo de los simpsons.
Lissa: -Papá, siento deseos de morirme
Homero: -Sí hija, eso se llama resaca y es una parte imprescindible de la vida.
A continuación Petinatto tampoco se toma feriado. Así que lo vemos.
A las 8 y media misa. Allí se deduce hábilmente que los del coro *evidentemente* no bebieron ayer y organizaron TODAS las canciones con un BOMBO. Vieja, no podés poner un BOMBO en la misa, y menos con esta cabeza que me da vueltas todavía.
Encima *me podés pasar la canasta por favor?* se acerca a mí y me dice precisamente eso. Porque siempre que se acerca a mí me dice eso. La otra vez lo crucé en la calle y pensé que me iba a decir eso: *me podés pasar la canasta por favor?* *Sí, como no* si es que no me duermo antes del momento sublime de la canasta...

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