Estaba pensando, para escribir algo de mí, y se me ocurrió.
Mucha gente (hombres y mujeres), sin distinción de edad, relaciones que nos unan, lugar, nada. Mucha gente en distintos momentos de mi vida, me dijeron "Qué lindos rulos!" y algunos con sonrisa y todo, te digo más.
Y a todos esos que alguna vez me lo dijeron, siempre, siempre les dije "Elegí uno y te lo regalo". Porque yo tengo el sí fácil. Y todos asombrados, algún que otro incrédulo me decía: "En serio me regalarías uno de esos rulos?".
Sí, elegite cualquiera, agarrá una tijera y cortá, te lo regalo. En serio, es tuyo.
Y alguno me decía "Pero uno que no se vea mucho, así no te arruino el corte de pelo". No, agarrá cualquiera, el que más te guste a vos.
Mamá, abuelas, bisabuela, madres postizas, amigos de mi papá, ex-novio, pibes varios, empleados públicos, compañeros de la facu, profesores de la secundaria tienen rulos míos. En Mendoza, Santa Fé y Córdoba, seguro hay rulos míos.
Desconocidos, amigos, amantes o familiares.
Y después del tijeretazo, una sonrisa y "gracias, es hermoso". Tal vez llegan a la casa y lo tiran, ellos se llevaron mis rulos. Y yo les robé una sonrisa. Eso, cuando sea grande quiero robar sonrisas. Lo de los rulos era una excusa para robarles. Sepanló.
domingo, 11 de noviembre de 2007
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario