-Má, resulta que X. está embarazada. Pero te juro que es de un repollo!
Descartada por ser excesivamente fantasiosa, y Madre no lo tomaría con tanto humor.
-Má, a que no sabés quién está embarazada?
Descartada porque eso implicaría escuchar miles de nombres de parejas ya formalizadas y felizmente casadas. Y no es el caso. Y aumentaría la tensión y los nervios.
-Ma, tengo que decirte algo. X está embarazada.
Descartada por ser excesivamente directa. Y aparte Madre tiene un talento increíble para no entender nada. Y tal vez entiende que soy yo. Y no es el caso.
-Ma, X está embarazada, pero no del novio, sino del ex novio, que ahora no son nada, pero resulta que estaban siendo amantes hasta que ella le dijo que estaba embarazada y entonces el muy hijo de puta se borró. La novia del hijo de puta no sabe nada, y no digas nada porque cuando se entere se arma la gorda.
Descartada, porque contiene exceso de información y porque suena a novela pedorra mexicana. Y eso que es la triste realidad.
-Má, no nada.
Me parece que por ahora voy a elegir esta. Que es la que vengo eligiendo. Y la verdad que viene resultando. Porque no hay nada que sea más dulce que el sabor de la ignorancia. Y si a ese sabor lo siente Madre, por lo menos respiro en paz.
Y eso que voy a ser la madrina. Que vergüenza.
lunes, 12 de noviembre de 2007
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