Nada de Mick Jagger, ni de Arjona, hubo un tiempo en el que era fanática de Sergio Denis. Pero pará, *fanática* posta. Lo fui a ver en Paraná con mi abuela y una prima de ella. Amaba ese pelo blanco, era como un abuelito para mí. Después volvimos a la casa de la prima de mi abuela y comimos esos caramelitos que se llaman "media hora" que son inmundos, y dormí en el piso en un colchón en el comedor. Pero no me importó nada porque yo había ido a ver a *mi* cantante, que resulta que ahora me lo robó la salame esta de GH, por Dios, te das cuenta?.
A continuación un par de *hitazos* que lanzó el imperecedero de *mi cantante*, que no necesita de una rubia tonta que le haga propaganda, porque nosotras *sus nenas* (las seguidoras de Sandro ya no son nenas) no nos olvidamos nunca de él.
"Y en las mañanas asalto la blancura de tu cama y soy el negro brillo de tu pelo
que cae en la tibieza de tu espalda, de tu espalda.
Yo soy la aventura, y tú la realidad, tú la ternura, yo soy la libertad, tú la esperanza,
la vida que me das y no me alcanza, no me alcanza.
Hoy, querida mía, hagamos el amor con alegría, tratemos de vivir con fantasía,
juguemos sin temor que hoy es el día, nuestro día".
Che, yo cantaba esto cuando tenía 9 años... claro, no por nada, yo decía.
Ahora otro *hitazo* más, y prometo que después basta.
"Sobre un vidrio mojado escribí tu nombre sin darme cuenta,
y mis ojos quedaron igual que ese vidrio pensando en ella.
Los cuadros no tienen colores,las rosas no parecen flores,
no hay pájaros en la mañana...
Nada es igual, nada es igual, nada es igual, nada..."
OK, prometí que basta, así que basta.
martes, 13 de marzo de 2007
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario